jueves, 11 de diciembre de 2014

Valorar la nueva reforma educativa, en un contexto aislado es un despropósito. Debemos entender la nueva propuesta educativa, dentro de un paquete de medidas de tono altamente inclusivos, excluir a un niño del colegio porque en algunas materias no llega a cumplir con los contenidos mínimos que, fijados de antemano, en una oficina foránea, sin consultar a sus maestros o a los padres del niño o a la institución, es romper con el mandato que le corresponde al colegio, que es señar, es vedarle la posibilidad de un futuro mejor a ese niño, de una mejor calidad de vida no solo en el futuro, ya que sin que tenga en su poder el certificado de titulo secundario obligatorio, no podrá acceder a un trabajo registrado en relación de dependencia, sino también en el presente, ya que a lo mejor sus padres cobran el plan jefes de familia y al expulsar al niño del colegio, ese plan que ayuda a su familia se pierde, un requisito para poder cobrarlo es que el niño este escolarizado.
Desinstitucionalizar a un niño afecta su futuro de muchos modos,  es alejarlo de la guía de sus profesores, de la compañía de sus amigos, ¿como podemos saber si cumple con el plan de vacunas gratuitas? Sino es el colegio ¿quien se va a ocupar de controlar que el niño este vacunado?
A lo mejor en los colegios privados esto no sea tan evidente, los padres de estos niños de seguro no necesitan ningún tipo de plan para llegar a fin de mes, y pueden pagar profesores particulares para que sus hijos no repitan en año, pero no nos vayamos tan lejos, sino que esas diferencias pueden verse incluso entre niños que asisten a colegios públicos, si los padres de un niño pueden pagar un profesor particular, ya ese niño corre con una gran ventaja del niño que sus padres no lo pueden pagar, una ventaja que se ara mas notoria cuando esos niños sean adultos y vayan a postularse para un mismo trabajo, ¿a quien creen ustedes que contratara el dueño de una empresa? ¿A un hombre que fue institucionalizado y tiene certificado o a un hombre expulsado de la institución escolar?
Esta nueva ley inclusiva en el presente y en el futuro del niño, prevé poner a todos los alumnos en igualdad de condiciones, prevé un maestro especial, dedicado a reforzar durante todo el año, los contenidos que el alumno no haya alcanzo a cumplir con sus requisitos mínimos el año anterior, va a ver un acompañamiento mas profundo del niño donde sea necesario, va a tener otros tiempos de aprendizaje, tiempos que se adapten mas a su forma de aprender, el colegio por primera vez, se va a hacer cargo del pasado, del presente y del futuro de los niños.



miércoles, 10 de diciembre de 2014

Crítica a la Reforma



En mi opinión no coincido que todos los alumnos tienen que ser calificados de manera generalizada sino que el docente debe evaluar de forma particular.

Con respecto a las calificaciones no creo necesario eliminar el aplazo. Si lo que pretenden es que los alumnos se reciban sin repetir pienso que quieren alumnos con poco conocimiento por lo cual más adelante en sus vidas no van a poder entrar en facultades sino que van a tener que trabajar.

  

lunes, 8 de diciembre de 2014


Sobre la reforma educativa, podría aportar que las críticas siempre están orientadas desde un nivel socio-político, y en oposición al gobierno que ejerce esa resolución.
Sería importante poder plantearse que mas allá de la nota bajas, y si hay o no repitencia e instancias de previas, es fundamental plantearse cada docente como desearía dar su clase para que los conocimientos que transmita sean aprendidos por  los alumnos, utilizando material significativo para su incorporación.
Que es lo importante? Que el alumno pase o no de año dependiendo sus calificaciones o que realmente haya podido incorporar los contenidos?
Es mi sugerencia, poder calificar a cada alumno no de una manera homogeneizadora, sino más bien, cada uno con su modo de aprendizaje particular, lo importante es que la clase haya sido significativa para ese alumno.

LA EDUCACIÓN ARGENTINA EN LA ACTUALIDAD


Quisiera realizar mi aporte personal respecto a la temática planteada en este blog: "La Reforma Educativa". 

Si realizamos una mirada retrospectiva de la historia Argentina, encontramos que muchas han sido las leyes y las reformas que han ido moldeando la actividad en las instituciones educativas. Cada una de ellas significó una propuesta nueva a implementar y una brecha entre lo que se esperaba y aquello que efectivamente sucedía en las escuelas. Variadas son las críticas, tanto a favor o contra, de esta nueva reforma. Lo cierto es que cada una de las modificaciones realizadas, como ser: la eliminación de las calificaciones 1, 2 y 3 o la posibilidad de pasar de grado con materias previas, entre otras; tomará una forma particular en la institución educativa que lleve a cabo esta reforma. 

Es decir, cada docente y directivo, desde su opinión personal, puede estar a favor o en contra, y eso repercute, a mi entender, en la implementación que se realice de la reforma. La reforma por si sola, no asegura un cambio sustancial, si no se encuentra acompañada de formación, fundamentada en capacitación a los docentes, y abierta a un debate o un diálogo dentro de cada institución. Ya que los actores educativos, son personas, con un ideología, un pensamiento particular y una experiencia construida a partir de la práctica, que debe considerarse esencial a la hora de pensar en un cambio. 

Si no se comprende el fundamento y objetivo de esta reforma entonces no será posible un verdadero cambio y quienes se perjudican entre tantas modificaciones sin una base sólida, son los niños. 

Quisiera compartir con ustedes la siguiente frase de Freire, quien nos advierte de rol del enseñante: 

"Enseñar no es transferir conocimiento, sino crear las posibilidades para su producción o construcción. Quien enseña aprende al enseñar, quien enseña aprende a aprender" 
Paulo Freire. 


Considero oportuno destacar la importancia de incorporar a los docente como eje central de las prácticas educativas. La reforma por si sola, creo que no implica cambio alguno, si no se piensa en los docentes moldeando en cada institución de manera particular a la misma. 

Por lo tanto si el objetivo es brindarles a los alumnos más tiempo para que logren acceder a los conocimientos esperados, entonces, no deberíamos quedarnos con una reforma solo desde lo burocrático, sino que debería habilitarse espacios de construcción y reflexión en las escuelas entre docente y directivos, que abran nuevas líneas de acción ante dicha problemática. 

No tiene edad la escuela...






Cabe ademas pensar en el rol docente y el del alumno, el que día a día atraviesa con la escolaridad y la cotidianidad.


Muchas son las experiencias de aprendizaje, en las que el afecto, la sensibilidad y el apego se ponen en juego.


Aprender y convivir son variables que son previas a cualquier reforma educativa.

¿Somos conscientes de las demandas que el nuevo contexto historico plantea a los sistemas educativos?
¿Consideramos la necesidad de generar cambios en nuestras propias practicas?